Ya nos hemos acostumbrado a que cuando una celebritie anuncia su compromiso o es vista con un anillo de compromiso que confirma la noticia, poco tarden las redes sociales en convertir la noticia en viral. Así ha vuelto a ser con el anillo que Harry Styles le habría regalado a Zoë Kravitz y que, una vez más, responde a una de las tendencias más demandas en la actualidad en cuanto a joyería nupcial se refiere.
Aunque de momento ni Harry ni Zoë habrían confirmado su compromiso, lo cierto es que presume desde hace días de un anillo que no ha pasado desapercibido y que, sin duda, es señal de compromiso. La pieza en cuestión se trata de un anillo con un diamante central con un valor que podría estar entre los 600.000 dólares y 800.000 dólares. El diamante, engarzado en oro, es de talla cojín. Además, el engaste de bisel enmarca este diamante en oro amarillo en lugar de utilizar las garras tradicionales, lo que le da al anillo un aspecto más limpio y moderno, muy acorde con el estilo de Zoë.

Los diamantes de talla cojín, también conocidos como pillow cut (talla “almohada”), son una de las formas más elegantes y populares del mundo de la joyería. Su nombre proviene de su forma, que recuerda a un cojín redondeado con esquinas suaves, mezclando tradición y sofisticación.
Este tipo de talla se ha convertido en una obsesión que recupera así una de las primeras formas populares en la historia de los diamantes; de hecho, es la tercera forma de diamante más popular después del brillante redondo y del corte princesa, y su demanda ha ido creciendo, lo que también ha influido en un aumento en su valor.

