El mercado de las gemas naturales de color mantiene una evolución sólida, especialmente en los productos de gama alta, respaldado en cierta medida por la incertidumbre que atraviesa el mercado de los diamantes. Los precios alcanzados en las recientes subastas de gemas de color se han mantenido firmes, una señal de que la demanda por parte del comercio internacional de joyería continúa estable.
Los comerciantes consultados durante Gemworld Munich, celebrada del 22 al 25 de octubre, señalaron que los precios de los rubíes, zafiros y esmeraldas naturales sin tratar se están viendo impulsados por la escasez de oferta y el aumento de la demanda, especialmente en el mercado mundial de los anillos de compromiso.
La incertidumbre en torno al mercado de los diamantes, con consumidores que se plantean si elegir joyas con diamantes naturales o cultivados en laboratorio, ha proporcionado un impulso adicional al mercado de las gemas de color, según los profesionales consultados. “La confusión en el mercado de los diamantes ha favorecido la demanda de gemas de color”, afirmó Arya Marafie, propietario de la firma londinense Mayfair Gems, durante un debate celebrado en Gemworld Munich y moderado por David Brough, editor de Jewellery Outlook.
Parte de este impulso se ha trasladado al mercado de los anillos de compromiso, todavía dominado por los diamantes. Cada vez más parejas se sienten atraídas por la enorme variedad de colores que ofrecen las gemas naturales.
Turmalinas Paraíba
Una de estas alternativas es la turmalina Paraíba. El reciente reconocimiento de Etiopía como nuevo origen de turmalinas Paraíba, que se suma a los tradicionales Brasil, Mozambique y Nigeria, ha generado interrogantes sobre la cantidad y la calidad de esta nueva oferta.
Madagas Gem presentó en Gemworld Munich una variedad de pequeñas turmalinas Paraíba procedentes de Etiopía, tanto tratadas como sin tratar.
También está aumentando la demanda de espinelas rojas y turmalinas verdes, a medida que los precios de los rubíes y las esmeraldas quedan fuera del alcance de algunos compradores.
Sin embargo, otros clientes prefieren aceptar determinados tratamientos antes que renunciar a adquirir rubíes y esmeraldas, explicaron los comerciantes.
Los profesionales del sector señalaron asimismo una creciente aceptación, incluso en los segmentos más altos del mercado, de los rubíes de Mozambique y las esmeraldas de Zambia.
En Chanthaburi, uno de los principales centros mundiales de transformación y comercialización de gemas situado en el este de Tailandia, la mayor parte del suministro de rubíes en bruto procede actualmente de Mozambique. La oferta procedente de Myanmar es reducida y existe preocupación por la situación política y gubernamental del país.
En el caso de las esmeraldas, los comerciantes destacaron la elevada calidad de las piedras de Zambia, disponibles a precios más accesibles, mientras que las esmeraldas colombianas continúan alcanzando cotizaciones muy elevadas.
Morganitas: una alternativa en el segmento medio
En los niveles de precio más bajos, los profesionales presentes en Gemworld Munich destacaron la morganita rosa como una gema con una buena relación entre calidad y precio.
La prolongada subida del precio del oro durante los últimos años, desde el final de la pandemia, ha llevado a fabricantes y diseñadores a incorporar gemas de mayor tamaño combinadas con aleaciones de oro de menor pureza. El objetivo es mantener los precios de las joyas terminadas dentro de niveles accesibles para los consumidores.
Gemas como la morganita y la apatita están ganando presencia en el segmento medio del mercado, combinadas con oros de menor pureza y plata en las piezas de joyería.
Perspectivas positivas para las gemas de color
Las perspectivas para el mercado de las gemas de color son favorables, gracias a una demanda internacional creciente y a una oferta limitada. La incertidumbre que rodea al mercado de los diamantes está contribuyendo además a reforzar el interés por estas piedras preciosas.
Al mismo tiempo, aumenta la presión del mercado para ofrecer una mayor trazabilidad a lo largo de la cadena de suministro, identificando los orígenes siempre que sea posible y apostando por un abastecimiento responsable.
Los consumidores de joyería quieren cada vez más garantías de que los mineros artesanales y de pequeña escalareciben una remuneración justa por su trabajo.
La demanda de gemas obtenidas de manera responsable, como Moyo Gems, procedentes de África Oriental, se está viendo respaldada por una exigencia creciente de estándares más elevados en toda la industria.

