Zenith, una de las marcas de relojería del grupo francés LVMH, ha iniciado un proceso de consultas con sus trabajadores que podría desembocar en la eliminación de alrededor de 200 puestos de trabajo, según fuentes citadas por Reuters y otros medios especializados.
La principal afectación se produciría en la manufactura de Le Locle, en el cantón suizo de Neuchâtel. De los 196 empleados que trabajan actualmente en la fábrica, el plan podría suponer la salida de aproximadamente un centenar, es decir, cerca de la mitad de la plantilla. A esta cifra se sumarían otros 100 puestos en las operaciones internacionales, principalmente vinculados a distribución, ventas y marketing.
La compañía ha confirmado que está llevando a cabo un proceso de consulta relacionado con un reposicionamiento estratégico, aunque no ha detallado todavía el número definitivo de empleos afectados. El proceso se enmarca en un plan de transformación que se extendería hasta 2029.
De la gama media premium a la alta relojería
El objetivo de la reorganización es modificar el posicionamiento de Zenith. La firma pretende alejarse progresivamente de su actual ubicación en la gama media premium para concentrarse en productos de mayor valor y reforzar su presencia en la alta relojería.
La estrategia contempla reducir el número de modelos y los volúmenes de producción, al mismo tiempo que se potencia la especialización de Zenith en movimientos complejos y relojes de mayor precio. La compañía buscaría así concentrar recursos en aquellos productos con mayor margen y capacidad para reforzar la exclusividad de la marca.
Según las informaciones publicadas, el nuevo enfoque estaría especialmente orientado hacia relojes de precios superiores a 3.000 francos suizos, con una apuesta por las complicaciones y por la experiencia acumulada por la manufactura en el desarrollo de movimientos mecánicos.

