De Beers ha dado un nuevo paso en su estrategia de apoyo al desarrollo económico de Botsuana con la transferencia de 1.000 millones de pula botsuaneses (BWP), equivalentes a unos 73,2 millones de dólares, al recientemente creado Diamonds for Development Fund. La aportación constituye la financiación inicial del fondo y llega después de que se haya completado su estructura de gobierno, con el nombramiento de Akinwumi Adesina como presidente y la incorporación de un consejo independiente formado por diez miembros. El objetivo del fondo es utilizar la riqueza generada históricamente por los diamantes para impulsar nuevas actividades económicas y contribuir a construir una economía botsuanesa más diversificada, productiva y resistente a largo plazo.
Botsuana ha construido buena parte de su desarrollo económico moderno sobre la explotación de sus recursos diamantíferos. Ahora, el país busca aprovechar esa riqueza como punto de partida para desarrollar nuevos sectores. El Diamonds for Development Fund nace precisamente con esa finalidad: actuar como una plataforma de inversión capaz de atraer capital privado, nacional e internacional hacia proyectos que contribuyan a la diversificación económica, el aumento de la productividad, la competitividad, el crecimiento de las exportaciones y la creación de empleo.
La aportación de De Beers constituye la base financiera sobre la que el fondo pretende captar posteriormente cantidades mayores procedentes de inversores privados, institucionales y otras fuentes de financiación. La iniciativa se plantea, por tanto, no como un fondo destinado exclusivamente a la industria minera, sino como un instrumento para favorecer el desarrollo de actividades económicas que puedan reducir progresivamente la dependencia de Botsuana de los diamantes.
La transferencia de los fondos se produce una vez establecidas las estructuras de gobierno de la organización. El economista y antiguo presidente del Banco Africano de Desarrollo, Akinwumi Adesina, fue nombrado presidente del fondo en mayo de 2026. Adesina cuenta con una amplia trayectoria en asuntos relacionados con el desarrollo económico africano y ocupó la presidencia del Banco Africano de Desarrollo entre 2015 y 2025.
El consejo independiente, compuesto por diez miembros, celebró sus primeras reuniones en Gaborone en septiembre, donde mantuvo encuentros con representantes del Gobierno, instituciones financieras, empresas, líderes de la industria, universidades, socios de desarrollo y miembros de la comunidad diplomática. Estos encuentros sirvieron para definir la visión y las prioridades de la nueva organización.
Con la estructura de gobierno ya operativa y la financiación inicial asegurada, el fondo entra ahora en una nueva fase. Entre sus próximas tareas figuran la finalización de su estrategia y plan de negocio, así como el lanzamiento de programas en áreas consideradas estratégicas para el desarrollo económico del país. La intención es que los 1.000 millones de pula aportados por De Beers funcionen como capital catalizador, permitiendo atraer inversiones adicionales y multiplicar el impacto económico de la iniciativa. El fondo aspira así a movilizar capital nacional e internacional para apoyar nuevas industrias, empresas y capacidades productivas en Botsuana.
La relación de De Beers con Botsuana continúa siendo estratégica. La producción de De Beers en el país representa una parte fundamental de su actividad minera. Durante los primeros nueve meses de 2026, las operaciones botsuanesas produjeron 15,132 millones de quilates, un 14 % más que en el mismo periodo de 2025, aunque el tercer trimestre registró una caída interanual del 20 % debido principalmente a trabajos de mantenimiento programados en Orapa.
Para Al Cook, CEO de De Beers, la relación entre la compañía y Botsuana tiene una dimensión que va más allá de la extracción de diamantes. El directivo ha señalado que el progreso económico del país desde su independencia se ha beneficiado durante décadas del descubrimiento y la explotación de diamantes, pero ha destacado también el compromiso de De Beers con la estrategia del Gobierno para diversificar la economía.
La compañía considera que el nuevo fondo puede crear un mecanismo mediante el cual los ingresos asociados a los diamantes contribuyan a generar oportunidades económicas sostenibles más allá del propio sector diamantífero.
Esta visión forma parte de una estrategia más amplia de De Beers relacionada con el impacto económico y social de los diamantes naturales. En su informe de sostenibilidad de 2025, la compañía señaló que sus operaciones contribuyeron a sostener más de 27.000 medios de vida en los países productores y que, por cada empleo generado directamente en sus operaciones, apoyó 2,6 empleos fuera de ellas.

