El CHRONOMASTER Sport representa la evolución del legado del icónico calibre El Primero, combinando más de 50 años de precisión con un enfoque contemporáneo y versátil. ZENITH amplía ahora esta gama con un modelo bicolor.
Esta nueva edición en acero y oro rosa introduce una estética bicolor que equilibra deportividad y elegancia, con una caja de 41 mm, bisel y detalles en oro que aportan calidez sin perder su carácter técnico. La esfera de nácar añade luminosidad y sofisticación, manteniendo los característicos contadores del diseño original.
En su interior late el calibre El Primero 3600, de alta frecuencia (5 Hz), capaz de medir décimas de segundo y con una reserva de marcha de 60 horas, visible a través del fondo de zafiro.
Limitado a 50 piezas, este modelo se posiciona como un cronógrafo preciso, refinado y adaptable a cualquier contexto, donde rendimiento y elegancia conviven con naturalidad.

G.F.J, el legado continuo del calibre 135
ZENITH presenta una nueva edición del G.F.J., una colección centrada en la cronometría pura que rinde homenaje a su fundador Georges Favre-Jacot y al histórico Calibre 135.
Tras su relanzamiento y reconocimiento en el Grand Prix d’Horlogerie de Genève 2025, el modelo regresa en una edición limitada de 161 piezas en oro amarillo con esfera de hematita. Este reloj encarna la evolución contemporánea del legendario Calibre 135, famoso por su dominio en concursos de precisión en el siglo XX.
El movimiento ha sido actualizado con materiales modernos, 72 horas de reserva de marcha y certificación COSC, manteniendo su arquitectura clásica y alta precisión.
Con una caja de 39,5 mm en oro, esfera elaborada en tres partes y acabados refinados, el G.F.J. se consolida como una expresión actual del legado cronométrico de Zenith, donde la precisión se convierte en el eje central del diseño.

El legendario cronómetro en su forma más exclusiva
En Watches and Wonders Geneva, ZENITH presenta la versión más exclusiva del G.F.J., una edición limitada a solo 20 piezas.
El modelo destaca por su caja de tántalo, un metal extremadamente denso y difícil de trabajar, que aporta una estética sobria y sofisticada, junto a una esfera monocromática con ónix negro, nácar gris y once índices de diamantes talla baguette.
En su interior late el histórico Calibre 135, reinterpretado para el siglo XXI con mejoras técnicas, 72 horas de reserva de marcha y certificación COSC, manteniendo su legado como uno de los movimientos de cronometría más premiados.
Esta edición refuerza el G.F.J. como una pieza de alta relojería donde precisión, materiales excepcionales y refinamiento técnico se combinan en su máxima expresión.


