Festina da un nuevo paso en su compromiso con la cultura al convertirse en el Reloj Oficial del Teatro Calderón, uno de los espacios escénicos más representativos de Madrid. Una colaboración que adquiere un valor simbólico añadido con la recuperación de este histórico reloj, que llevaba más de 80 años sin funcionar.
Para Festina, el tiempo no es solo una medida, sino el punto de partida de momentos que permanecen en la memoria. Bajo esta premisa, el teatro se convierte en un territorio natural para la marca, un espacio donde cada función, cada escena y cada encuentro con el público suceden en un instante preciso y cargado de emoción. Por ello, esta colaboración pone en valor el tiempo como parte esencial de las grandes experiencias, especialmente aquellas que se viven de forma única.
Como parte visible de esta colaboración, que simboliza además esa conexión entre precisión relojera e intensidad artística, se han instalado dos relojes Festina en el teatro, uno en su emblemática fachada y otro en el hall principal. Ambos acompañarán el pulso diario del espacio, marcando la llegada de los espectadores, el inicio de cada función y los momentos previos a que se levante el telón.
El broche de oro es devolver a la vida este histórico reloj que llevaba más de 80 años sin funcionar. Ubicado en la planta superior, conocida como Espacio Lírico, fue uno de los primeros cines de verano al aire libre que existieron en Europa. Esta zona del teatro permaneció cerrada durante años tras la Guerra Civil y posteriormente tuvo usos clandestinos para diversas actividades. Hoy, la reactivación de este espacio multifuncional y versátil no solo recupera una pieza histórica del teatro, sino que refuerza el vínculo entre pasado, presente y futuro a través del tiempo.

