CIBJO, la Confederación Mundial de Joyería, ha recomendado que “sintético” sea el término principal para denominar a los diamantes creados, tras un intenso debate sobre nomenclatura durante su Congreso del Centenario.
Tras la clausura del Congreso, celebrado en paralelo a Vicenzaoro el 7 de septiembre, el Consejo de CIBJO aprobó una recomendación de su Comisión del Diamante y de su Comisión de Piedras de Color para revisar los Blue Books, las publicaciones de CIBJO que establecen los estándares del sector. La propuesta contempla que la palabra “sintético” se convierta en el único descriptor utilizado para definir de forma precisa y científica un producto creado que presenta la misma composición química, propiedades físicas y estructura que su equivalente natural.
El Consejo de CIBJO reconoció que “laboratory-grown” y “laboratory-created” son términos de marketing dirigidos al consumidor y aceptados en determinadas jurisdicciones, y señaló que las leyes y normativas nacionales tienen prioridad en aquellos mercados donde resulten aplicables. No obstante, CIBJO recomienda que, cuando la comunicación esté dirigida a una audiencia internacional, “sintético” sea utilizado como el término de descripción más inequívoco.
La decisión de CIBJO, que no tiene carácter vinculante, constituye una recomendación para el comercio mundial por parte del principal organismo internacional de referencia en materia de estándares dentro de la industria de la joyería y las piedras preciosas.
CIBJO no es una organización de marketing, sino que tiene como misión establecer estándares para el conjunto de la industria mundial de las gemas y la joyería, lo que incluye determinar una nomenclatura precisa para los distintos términos utilizados en el sector.
Durante el Congreso, los delegados de CIBJO señalaron que, aunque el término “laboratory-grown” está ampliamente extendido en la industria, corresponde a CIBJO orientar al sector en materia de nomenclatura.
El presidente de CIBJO, Gaetano Cavalieri, explicó al Congreso que el foco de la organización en el debate sobre los términos empleados para describir los diamantes sintéticos está puesto en la precisión de la nomenclatura, así como en los principios, normas y estándares. “CIBJO es una organización de estándares, no un organismo de marketing”, afirmó Udi Sheintal, presidente de la Comisión del Diamante de CIBJO.
Fuentes del sector señalaron que será el propio mercado el que determine qué terminología acaba imponiéndose, y varias de ellas apuntaron en privado que esperan que los proveedores de joyería con diamantes sintéticos continúen utilizando el término “laboratory-grown diamonds”.
Muchos de estos proveedores evitan emplear el término “synthetic” en sus estrategias de marketing porque, según argumentan, la percepción asociada a esta palabra puede diluir el valor del producto desde el punto de vista del consumidor.
Es probable, por tanto, que los proveedores continúen utilizando “laboratory-grown diamonds” en sus comunicaciones comerciales, pese a que estos productos se fabrican en plantas industriales y no en laboratorios.
Los anillos de compromiso con diamantes sintéticos ya representan más de la mitad del volumen de ventas en Estados Unidos, según señaló el Comité de Diamantes Cultivados en Laboratorio de CIBJO durante una presentación en el Congreso.
El comité subrayó que los diamantes cultivados en laboratorio seguirán formando parte de las opciones de compra de los consumidores en el futuro.
El mercado está evolucionando hacia una diferenciación cada vez más clara según los países. Francia y Rusia son ejemplos de mercados que solo permiten utilizar el término “sintético”, mientras que en Estados Unidos e India se emplean términos como “lab-grown” o “laboratory-grown”.
Determinar cuál es la nomenclatura más precisa para los denominados diamantes sintéticos es importante, ya que estos productos pueden constituir una puerta de entrada para consumidores que no disponen de los recursos económicos necesarios para adquirir un diamante natural, pero que pueden pasar a comprar diamantes naturales cuando su capacidad adquisitiva se lo permita.
La protección del consumidor es la prioridad: establecer una nomenclatura precisa puede ayudar a los compradores a tomar decisiones de compra con mayor conocimiento.
Durante el Congreso, los delegados también hablaron de afirmaciones de sostenibilidad y de carácter ético sin suficiente respaldo que han aparecido en nuevas marcas de diamantes cultivados en laboratorio en India.
La publicación de unas directrices sobre nomenclatura constituye una referencia fundamental en los esfuerzos por ofrecer al consumidor la mayor protección posible.

