Longines conmemora el 90.º aniversario de la patente de su cronógrafo con función flyback, concedida el 16 de junio de 1936. Este mecanismo revolucionó el cronometraje de precisión al permitir detener, poner a cero y reiniciar el cronógrafo con una sola pulsación, eliminando la necesidad de realizar estas acciones por separado. Gracias a ello, los pilotos podían medir intervalos de tiempo con mayor rapidez y precisión, reduciendo el riesgo de errores durante el vuelo y facilitando la toma de decisiones en plena navegación.
La historia de esta innovación comenzó a finales de 1934, cuando Longines fabricó las primeras unidades de este cronógrafo en sus talleres de Saint-Imier (Suiza). Un año más tarde solicitó la patente, que fue concedida en junio de 1936 y le otorgó quince años de protección exclusiva. Este avance supuso un punto de inflexión tanto para la relojería como para la aviación, ya que estableció un nuevo estándar para los cronógrafos profesionales y sentó las bases de los relojes de piloto modernos.
La función flyback alcanzó su máxima expresión con el calibre 13ZN, presentado en 1936 y considerado uno de los movimientos de cronógrafo más importantes del siglo XX. Fue el primer calibre de producción en serie de Longines con esta complicación y destacó por su construcción compacta, fiabilidad y diseño. Aunque estuvo en producción durante un periodo relativamente corto, hoy es una de las piezas más apreciadas por los coleccionistas.
El 13ZN acompañó a numerosos aviadores y exploradores en una época de grandes avances aeronáuticos. Entre ellos destacó el explorador estadounidense Richard Byrd, quien utilizó un cronógrafo flyback de Longines durante su tercera expedición a la Antártida, entre 1939 y 1940. La marca conserva en sus archivos los bocetos originales del mecanismo, testimonio de una innovación que influyó decisivamente en el desarrollo de los cronógrafos profesionales.

El cronógrafo con flyback en la actualidad
Nueve décadas después, Longines mantiene vivo este legado a través de su colección Longines Spirit Flyback, que adapta la histórica complicación a las exigencias de la relojería contemporánea. La firma recuperó esta función en 2023 con el lanzamiento del Longines Spirit Flyback, un cronógrafo automático equipado con el calibre L791.4, certificado por el COSC, con espiral de silicio, 68 horas de reserva de marcha y una caja de acero de 42 mm con bisel cerámico y estanqueidad de hasta 10 bares.
A esta propuesta se sumó en 2025 el Longines Spirit Pilot Flyback, una versión más compacta de 39,5 mm equipada con el calibre exclusivo L792.4 de cuerda manual, que mantiene la esencia del mecanismo histórico combinando precisión, fiabilidad y facilidad de uso con los estándares actuales de la relojería suiza.
Para Longines, el atractivo del flyback va más allá de la nostalgia. La marca considera que este mecanismo sigue siendo un ejemplo de ingeniería funcional, diseñado para responder con rapidez cuando cada segundo cuenta. En este sentido, los modelos actuales no pretenden reproducir los relojes históricos, sino dar continuidad a una innovación que mantiene toda su vigencia noventa años después.
La celebración del aniversario culminará en la segunda mitad de 2026 con la presentación de una nueva versión del Spirit Pilot Flyback, reafirmando el compromiso de la firma con una de las aportaciones más importantes de su historia y con un legado que continúa siendo referente en el mundo de la relojería de precisión.


