A veces no es tanto de tendencias, si no de básicos a los que queremos volver a recurrir porque encontramos en ellos un nuevo encanto. Los stud earrings, así llamados ahora para marcar un nuevo capítulo, están viviendo un comeback que describe a la perfección la transformación que seguimos experimentando. Por un lado, el deseo de la autoexpresion a través de joyas que hablan por sí mismas y, por otro, la necesidad de lucir joyas 24/7 que se convierten en una segunda piel y que, además e intencionadamente, también transmiten una personalidad clara. Y así es como nuevas generaciones vuelven a apreciar las joyas de siempre por eso, no se trata tanto de una tendencia, más bien de un acto de ver con nuevos ojos joyas que siempre tendrán un lugar en el joyero.
En 2026, uno de los pendientes más icónicos del universo joyero vuelve a ser un must. Lucido por celebrities, prescriptoras de estilo, amantes de la joyería y generaciones pasadas, estos pendientes vuelven para conquistar también a un nuevo público que entiende el valor de un buen fondo de joyero. Al igual que la temporada pasada, el estilo clásico continúa ganando cada vez más terreno y piezas que son un must reconquistan también a las nuevas generaciones, como prueba de que, con una buena joya, nada puede fallar.

Los stud earrings o, lo que es lo mismo, esos pendientes ni demasiado grandes, ni demasiado discretos, adaptados a la perfección al lóbulo y con un brillo indiscutible, vuelven a ser protagonistas. De oro, de plata, en diferentes formatos y estilos, con diamantes o con piedras preciosas de color, las posibilidades son las mismas que la capacidad de estos pendientes de adaptarse a todas las situaciones del día a día. Un indiscutible fondo de joyero que vuelve a reconquistarnos.







