El mercado del diamante presentó en enero de 2026 indicios de una moderación en la caída de precios tras meses de descensos más pronunciados, según un informe reciente de Rapaport News basado en datos del RapNet Diamond Index (RAPI™).
En enero, los precios de los diamantes continuaron cayendo, pero lo hicieron de forma más moderada en comparación con los últimos meses. El RAPI —el índice de referencia que calcula el precio medio por quilate de diamantes redondos en las mejores categorías de color y claridad— mostró una disminución de cerca de 1,3% en las categorías de 0,30 y 1 quilate. La caída para diamantes de 0,50 quilates fue del 1,2%, y la de los de 3 quilates fue de un 1,6%.
Si bien la corrección continúa, la caída es menos pronunciada que en periodos anteriores, cuando algunos segmentos habían registrado descensos más agudos. Esta tendencia sugiere que el mercado empieza a ajustarse a las condiciones actuales, aunque sigue marcado por la cautela y la incertidumbre entre compradores y comerciantes.
Además, el informe de Rapaport señala que son varias los factores que continúan afectando la demanda y los precios como los compradores cautelosos tras las fiestas y la temporada navideña, especialmente en Estados Unidos; el fuerte crecimiento de los precios de los metales preciosos también ha reducido el poder adquisitivo de algunos compradores, influyendo en el mercado de los diamantes; el impacto de los aranceles y tensiones comerciales, especialmente en Estados Unidos e India, que generan incertidumbre y limitan el acceso de productores clave al principal mercado minorista mundial; y cambios estructurales en la demanda global ya que países como China mantienen una demanda débil, lo que continúa presionando al mercado.
Al mismo tiempo, también se observa que los diamantes de más de 1,20 quilates han tenido un mejor desempeño relativo en comparación con piedras más pequeñas, y que la demanda por parte de compradores europeos ha mostrado cierta fortaleza en segmentos de alta gama.
Mientras el mercado se sigue enfrentando a desafíos estructurales importantes, sectores clave de la cadena productiva, como la minería y la fabricación, continúan ajustándose a las nuevas condiciones económicas, mientras que negociaciones comerciales recientes —como la reducción de aranceles entre Estados Unidos e India— podrían aliviar parte de la presión en determinadas áreas del mercado.
En definitiva, aunque los precios no se han recuperado por completo, esta moderación en el descenso ofrece señales de que el mercado podría estar encontrando un nuevo equilibrio. La combinación de ajustes de inventarios, consumo selectivo y dinámicas geopolíticas sugiere que la volatilidad podría disminuir gradualmente en los próximos meses.


