SeccionesEntrevistas"La próxima generación de mujeres seguirá impulsando una joyería más auténtica y...

“La próxima generación de mujeres seguirá impulsando una joyería más auténtica y personal” Irene Patón, de YOLIÉ

"Creo que la próxima generación de mujeres seguirá impulsando una joyería más auténtica y personal. Piezas con significado, con historia, y marcas más transparentes, cercanas y con propósito. La joyería cada vez habla más de identidad que de estatus"

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, diseñadoras, gemólogas, empresarias y directoras creativas de distintas generaciones comparten no solo su experiencia profesional, sino también su visión sobre el presente y el futuro de un sector que evoluciona constantemente. A través de sus voces, exploramos cómo ha cambiado la industria a lo largo del tiempo, qué retos persisten y qué nuevas oportunidades se abren para las mujeres que hoy construyen su camino en ella. Cada historia refleja una perspectiva única marcada por la época, el contexto y la experiencia, pero todas comparten un mismo hilo conductor: la pasión por el oficio y la determinación de dejar huella.

Irene Patón, cofundadora de YOLIÉ

¿En qué momento del sector comenzaste tu carrera y cómo era entonces la industria para una mujer?

En 2023 entré en contacto por primera vez con el sector. Ese año, mi madre Yolanda y yo fuimos a un salón internacional de joyería y relojería en Madrid y comenzamos a dar forma a lo que hoy es YOLIÉ, una marca de joyas artesanal y contemporánea que busca elevar la esencia de las personas y poner en valor este oficio. 

A partir de ese momento, empezamos una búsqueda de los mejores talleres de joyeros, engastadores, diseñadores 3D, fundidores y grabadores. Entonces y ahora, muy pocas mujeres encontramos al mando. 

La realidad que yo he vivido en España es que la visión femenina al frente de los talleres no es lo habitual. Casi todos están dirigidos por hombres y apoyados también por ellos. En estos tres años, ha seguido siendo así.

Y si jerarquizásemos en una pirámide los cargos, sí encontraríamos más mujeres en puestos de gestión y administración, pero en base a mi experiencia, tampoco abundan. 

Sin embargo, este año comencé un curso de alta joyería en Madrid, y ahí sí, en un formato más enfocado en la educación, la mayoría son mujeres que gestionan los programas e imparten clases.

¿Sentiste que tu generación tuvo que abrir camino o que ya encontró estructuras más consolidadas?

Sin duda, en España a 2026, mi generación, la Z, nos hemos encontrado con estructuras más consolidadas que la generación de mi madre, por ejemplo.

Posiblemente, en otra época, si una chica joven de 25 años hubiese llegado, como lo hice yo, a negociar con talleres de joyeros, liderados por hombres de más de 50 años en muchos de los casos, me habría ido de allí con un no por respuesta.

Pero, gracias a que vivimos otros tiempos y se ha puesto en valor el papel de la mujer como trabajadora, he tenido la gran suerte de vivir justo lo contrario. Me he sentido apoyada, respaldada a cada paso e impulsada a mejorar, desde el minuto 1 que entré por la puerta de mi primer taller. Manuel, joyero de profesión desde los 16 años con más de 40 de experiencia y, su hermano Miguel, gemólogo, no solo han confiado en nosotras y en YOLIÉ, sino que también nos han ayudado a abrirnos camino poco a poco en esta industria.

Al principio no fue fácil encontrar proveedores. Pero no por el hecho de ser mujer, sino por la escasez de talleres. Por ello es tan necesario que impulsemos o creemos propuestas de negocio que apoyen a los artesanos en este camino.

¿Crees que las mujeres lideran de manera diferente en esta industria?

Sí, hay estudios que demuestran que muchas mujeres tienden a liderar de forma más colaborativa y relacional. Y en una industria como la joyería, donde la emoción y la conexión con el cliente son tan importantes, ese enfoque puede aportar mucho valor.

Creo que poner el foco en las relaciones humanas con el equipo, los clientes, los talleres o los colaboradores, ayuda a crea entornos más cercanos. Y hacerlo, con especial atención a la narrativa, la emoción y la experiencia del cliente, no solo al producto, marca la diferencia.

Aunque también creo que no todas las mujeres lideran igual ni todos los hombres igual; la personalidad, el contexto y la experiencia influyen mucho. 

¿Crees que el consumidor femenino ha cambiado su relación con la joyería?

Sí, muchísimo. Hoy muchas mujeres compran joyas para sí mismas, no esperan a que se las regalen. La joyería se ha convertido más en una forma de expresión personal.

En YOLIÉ vemos ambos casos: mujeres que deciden autorregalarse o regalar a otras mujeres y hombres que eligen regalar, pero siempre buscando algo con un significado especial.

¿Quién fue tu referente cuando empezaste?

Mi madre, como siempre digo, sin ella YOLIÉ nunca habría comenzado. Para mí, ella es el motor de este proyecto y mis ganas de continuarlo cada día.

Además, en este sector nombraría a la diseñadora de joyas Paola Quintana. Tuve el placer de entrevistarla antes de comenzar mi propia marca y me inspiró enormemente por su energía, buen gusto y sensibilidad. Ella me ayudó mucho a involucrarme más en el sector y querer impulsar mi propio proyecto. 

Además de crear YOLIÉ junto a mi madre, desde entonces he intentado no desvincularme de mi carrera como periodista. Por ello, sigo entrevistando a mujeres que nos inspiran a través del journal de YOLIÉ. Ahí encontraréis desde fotógrafas, escritoras, artistas, que nos devuelven una visión preciosa de la vida, de la creación y del significado que tiene la joyería en sus vidas. Cada una de ellas también son un referente para mí. 

¿Qué transformación crees que liderará la próxima generación de mujeres en joyería?

Creo que la próxima generación de mujeres seguirá impulsando una joyería más auténtica y personal. Piezas con significado, con historia, y marcas más transparentes, cercanas y con propósito. La joyería cada vez habla más de identidad que de estatus.

¿Qué tema aún necesita mayor visibilidad en el sector?

Cada vez tiene más relevancia, pero el trabajo artesanal y todas las personas que están detrás de cada pieza deberían tener aún mayor visibilidad. Ellos son los verdaderos impulsores de este sector. La joyería tiene mucho de oficio, de manos y de tiempo, pero también de identidad y cultura, y eso merece ser contado y valorado para que no se pierda.

¿Qué significa hoy ser mujer en la industria de la joyería y cómo influye la presencia femenina en la manera de diseñar, comunicar y vender joyería?

Es poder aportar una mirada muy conectada con la emoción, pero también con la experiencia de quien lleva la pieza.

Mi madre y yo siempre diseñamos desde la empatía. Nos gusta el volumen en algunos casos, pero priorizamos la comodidad. Pensamos que la joya debe adaptarse al cuerpo y no al revés. 

También reflexionamos sobre cómo sentirían la pieza las diferentes generaciones de mujeres a quienes nos dirigimos, cada una con sus vivencias y su forma de expresión.

Esa sensibilidad intentamos plasmarla en la comunicación y tratar al cliente de la forma más cercana y personal posible, pues establecemos una conexión genuina que, en muchos casos, transciende más allá de la compra.

Este es nuestro ejemplo en concreto, pero tener diferentes visiones femeninas del sector nos enriquece enormemente el camino, nos impulsa a mejorar constantemente y a inspirar a otras mujeres que luchan por lograr lo que quieren.

¿Qué significa para ti el Día Internacional de la Mujer?

Es un día para reconocer el talento, la sensibilidad y la fuerza de tantas mujeres que crean, trabajan, emprenden y abren camino. También es una oportunidad para seguir dando visibilidad a nuestro papel en la sociedad e inspirar a las nuevas generaciones a través de referentes que ya se atrevieron antes. Si ellas lo consiguieron con esfuerzo, ¿por qué no lo ibas a lograr tú?

Beatriz Badás
Beatriz Badás
Periodista
TE PUEDE INTERESAR

COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

ÚLTIMAS NOTICIAS

COMENTARIOS